miércoles, 5 de febrero de 2014

Información sobre las actividades 2 y 3

Buenas noches a tod@s,

Acá les dejo algunas consideraciones a ser tomadas en cuenta para el desarrollo de las actividades 2 y 3 (Ensayo y Trabajo Grupal) respectivamente...Ahora bien, respecto al Conversatorio, aún estoy esperando respuesta para la reunión pautada, a la cual "Sólo" asistió un solo equipo, lo cual quiero significar en razón del interés y responsabilidad demostrada para con el subproyecto.

Lineamientos para realizar un Ensayo:

  

Respecto a las láminas a ser colgadas en el Blog, éstas serán supervisadas y corregidas previamente para luego proceder a publicarlas en el Blog. Por ello, agradezco me las envíen a mi correo electrónico.  

Este envío no puede pasar del día sábado 15 de febrero.

PD: No habrá prórroga

martes, 4 de febrero de 2014



La Planificación Agroalimentaria en Venezuela
            Venezuela constituye uno de los países de América Latina y el Caribe donde la experiencia planificadora ha estado estrechamente vinculada al grado de desarrollo político alcanzado, desde 1958 hasta el 1998.
            Con la visión de los gobiernos de turno para la época, podemos entender o calibrar la importancia que el Estado y la sociedad venezolana han otorgado a la problemática alimentaria-nutricional.
El Primer Plan de la Nación (1960-1964).-Se presenta como objetivo general “...una elevación adecuada del nivel de vida de la población frente a un ritmo acelerado de fortalecimiento y diversificación de la capacidad productora de la Nación...” y más aún, en la exposición de motivos se expresa “Se consideró que la institución de un régimen democrático en lo político debía llevar aparejado, en lo económico, la aplicación de un concepto más equitativo de la repartición de la riqueza nacional”.
            De acuerdo a estos lineamientos, la nutrición no es considerada como un instrumento para el desarrollo. En este orden de ideas, el objetivo instrumental implícito del Plan es la racionalización de los ingresos provenientes del petróleo, de forma tal que puedan ser atendidas un mayor número de áreas representadas por las “necesidades sentidas” de la población, y siendo así las cosas alimentación y la nutrición forma parte del Plan de Sanidad. Esta concepción de lo nutricional dentro de lo sanitario, se define acompañada por un Programa de Protección Social.
El Segundo Plan de la Nación (1963-1966).- consideró algunas causas y consecuencias de la aguda problemática de enfermedades de origen nutricional en la población infantil y en los sectores o grupos de mayor pobreza, especialmente en madres, lo cual ocasionó que la prematuridad fuera primera causa de muerte en niños de 0 a 4 semanas.
            La propuesta de acción se refieren a los programas institucionales del Patronato Nacional de comedores Escolares, Consejo Venezolano del Niño y el Instituto Nacional de Nutrición, y en lo concreto a los comedores escolares y al vaso de leche escolar, éste último destinado al Distrito Federal y a los estados Falcón y Lara. La propuesta y la visión sanitaria del problema, es insertarlo dentro del Plan de Salud como una más de sus variables, dándole  un  tratamiento marginal a la alimentación
El Tercer Plan de la Nación (1965-1968).- la nutrición juega un papel realmente insignificante, “Siguiendo el criterio en materia de política alimentaria se prevé fomentar los programas destinados a mejorar los índices nutricionales, sobre todo en cuanto al pre-escolar se refiere”. La nutrición sigue siendo considerada como un problema sanitario más.
En el Cuarto Plan de la Nación (1970-1974) se realiza un esfuerzo importante para dar coherencia a los aspectos sociales, enmarcándoseles dentro de una Política de Desarrollo Social. la nutrición no adquiere la autonomía suficiente como para convertirse en un programa independiente; tal vez, como se menciona en el mismo Plan la ausencia de “... un diagnóstico de la situación nutricional de la población y sólo se disponen de algunas encuestas realizadas por el Instituto Nacional de Nutrición...” permite se le considere como uno de los programas preventivos dentro del Plan de Salud.
El Quinto Plan (1976-1980).- pondera aún más el papel que el sector social jugará en el desarrollo general del país y expresa que el nuevo concepto de planificación “...establece explícitamente, como indicadores de éxito de la gestión económica de la Sociedad, aquellas variables que miden la mejora directa de la calidad de la vida del venezolano. Nutrición, salud, educación, vivienda, empleo y aquellos controles de la eficiencia en la utilización de la riqueza que procuran minimizar la relación de recursos no renovables sacrificados con respecto al valor de la producción obtenida...”
            “En consecuencia, se plantea al país la necesidad de incrementar la producción interna de alimentos que contengan los valores calóricos y proteínicos necesarios para balancear la dieta popular, mejorar las desigualdades existentes en materia de distribución de ingresos y proyectar en la conciencia individual los requerimientos de balance alimentario. Así, pues, el tratamiento del consumo esencial se configura como una actividad de servicio público, donde el Estado debe intervenir eficazmente con el propósito de garantizarlo”.
            En cuanto al plan sectorial agrícola se refiere, el mismo establece la necesidad del “crecimiento rápido de la producción agropecuaria con el fin de asegurar un abastecimiento satisfactorio de los rubros que constituyen la dieta diaria del venezolano; disminuir la importación de alimentos e incorporar al sector agrícola al proceso agroindustrial”, son los objetivos fijados para este sector de la economía. Queda claro que por vez primera, un Plan establece una activa vinculación entre las variables Nutrición, Empleo, Agricultura y Salud. A pesar de ello, la Nutrición se estructura como uno de los programas del Plan de Salud.
            Se logra superar la ausencia de un diagnóstico comprensivo, la cual es cubierta por el documento: “Elementos para una definición de política Nacional de Alimentación y Nutrición”, donde se señala la necesidad de “intensificar la coordinación entre los diferentes programas adelantados por los ministerios de Educación, Sanidad, Fomento, Agricultura y las asociaciones de productores privados, ya que es evidente que el éxito de la política nutricional no depende sólo de las medidas de salud pública sino que hay una estrecha relación con la producción, distribución y comercialización de alimentos.
El Sexto Plan de la Nación (1981-1985).- contempla como uno de sus objetivos globales “elevar las condiciones y calidad de vida de los venezolanos...” en este campo presenta opciones para enfrentar en mejor forma las necesidades de alimentación, vivienda, salud y trabajo, que no dependen sólo de factores materiales, sino que tienen profunda influencia cultural, que afecta a todos aquellos renglones”.
            A este respecto, el Plan reconoce que la alta incidencia de enfermedades como consecuencia de deficiencias nutricionales en la población infantil y de los grupos o sectores sociales de mayor pobreza, determina que las medidas de política en esta área trasciendan los aspectos simplemente médico-sanitarios, y para enfrentar adecuadamente esta problemática social será necesario incorporar una serie de factores multisectoriales relacionados tanto con la atención médica directa, como con la producción, abastecimiento y comercialización de los alimentos básicos, la educación alimentaria y nutricional, la accesibilidad de la población a los bienes básicos y la distribución del ingreso.
            Por lo tanto, para el período del Plan, se considera como acciones ligadas al campo de la alimentación-nutricional, las contempladas en el Plan Agrícola en materia de producción, abastecimiento y comercialización; las acciones del sector industria en materia agroindustrial alimentaria, señalándose que se debe incrementar en forma dinámica la producción de rubros seleccionados como prioritarios que contribuyan a cubrir las necesidades básicas de la dieta popular;  la política del Plan de Salud sobre todo el área materno-infantil y de saneamiento ambiental básico. Igualmente, las vinculadas al área y contempladas en los Planes de Educación, Comunicación Social y Ciencia y Tecnología.
            Plan Industrial: “El esfuerzo de promoción industrial se concentrará desde el punto de vista social en el desarrollo de la agroindustria, en particular de la industria de alimentos...”
            Y se propone el “Plan de Desarrollo Agrícola a Largo Plazo” el cual logra definir un conjunto de rubros básicos sobre los cuales girarán los programas de desarrollo y plantea que a fin de hacer efectivo el abastecimiento de los productos alimenticios requeridos por la población, deberá producirse una adecuación del patrón de consumo alrededor de los rubros básicos seleccionados. Este plan al tratar de dar congruencia al aspecto social del mismo, propone programas de salud, educación y servicios, de alcance nacional pero limitado al área rural.
            El tratamiento dado a la variable nutricional dentro del VI Plan marca un hito en el proceso de planificación del país, pues como se señaló antes, incorpora dentro de su estrategia otros planes sectoriales; por lo cual en los lineamientos estratégicos se señala: “Se transformará la Comisión Nacional de Abastecimiento en un Consejo Coordinador de las Políticas Alimentarias y Nutricionales, constituido por los organismos vinculados a la problemática alimentaria y nutricional. Este Consejo definirá y coordinará las políticas y programas multisectoriales a ser adoptadas en el área de la alimentación y nutrición, en el corto, mediano y largo plazo”. Sin embargo, a pesar de las múltiples gestiones tanto institucionales como de motivación a diferentes niveles decisorios, este proyecto quedó para la historia, por la falta de comprensión real de la magnitud del problema que se recogía en el Plan de la Nación.
Séptimo Plan de la Nación (1984-1988).-La estrategia de crecimiento económico del Plan considera la transformación de las condiciones de organización del sistema económico para liberar las fuerzas productivas y materializarlas en un aumento sostenido del bienestar social. De acuerdo con ello, en el período del Plan “se reforzarán los estímulos” a la agroindustria y a la producción selectiva de bienes del sector agrícola”. Por su parte la estrategia social contempla “un conjunto de operaciones públicas que enfrentarán directamente el grave problema de la marginalidad social, impulsarán el logro de una mejor distribución del ingreso y de la calidad de vida de la población e influirán en la transformación de las relaciones de propiedad y de acceso a la riqueza creada”.
            Específicamente se plantea “para atacar la pobreza crítica se enfrentarán las deficientes condiciones de salud, la subalimentación generalizada por el bajo consumo de nutrientes, el bajo o nulo nivel educativo, la escasa preparación para el trabajo, y la débil participación ciudadana”.
            En tal sentido, y siguiendo el nuevo esquema metodológico, el tratamiento de lo alimentario en el VII Plan, lo conforman un conjunto de operaciones pertenecientes a los proyectos estratégicos, relacionados con las siguientes situaciones problemas:
-    “Inadecuada relación entre la producción y consumo de productos de origen agrícolas, unida a un marcado deterioro de las condiciones de vida del medio rural”.
-   ”Desmejoramiento de la calidad en la prestación del servicio de salud”.
-   ”Enfrentamiento de la pobreza crítica”.
-   “Incremento del desempleo y subempleo”.
            En cuanto a la estrategia de desarrollo agrícola contemplada en el Plan, los lineamientos básicos de acción, persiguen relevar el rol que hasta el momento ha jugado esta actividad en la economía del país; concibiéndola como un sector económico y social de primer orden capaz de contribuir significativamente a corregir los actuales desequilibrios económicos, sociales y espaciales.
 

Se puede inferir que para la epoca  se mira a la alimentación y la nutrición como un problema de salud y por ende económico, obviando la realidad reinante en el campo como era el latifundio, la tercerización, la pobreza, la educación, vivienda y salud,  y a la desigual distribución de la riqueza que acompañaron al campesino venezolano:
            La pobreza es un factor coadyuvante y viceversa de la malnutrición. La población empobrecida posee menos recursos económicos para la adquisición de alimentos, inadecuadas condiciones de salubridad al igual, un reducido aprovechamiento biológico de los alimentos aunado al incrementado riesgo a enfermar, entre otros aspectos (Gorodner, 2006).
Para comprender cómo actúan los programas alimentarios es necesario describir la secuencia de sus acciones:
 Se ha señalado que las políticas sociales surgen como una necesidad imperante ante las fallas de las políticas económicas; éstas pasan a ser de carácter asistencial y cumplen entonces una función residual, al redistribuir los recursos, servicios, oportunidades y capacidades, entre otros (Maingon, 2004).





NECESIDAD DE APLICACIÓN DEL ENFOQUE AGROALIMENTARIO, POR RAZONES HUMANA Y DE SOBERANÍA NACIONAL

La posibilidad de acceso y consumo de los alimentos en los hogares urbanos y rurales está condicionada a varios aspectos, entre ellos se pueden destacar la disponibilidad, las temporadas de cosecha, los precios y la calidad de los alimentos, el gusto y la valoración nutricional que realizan los comensales, la procedencia agropecuaria o localización geográfica y el transporte de la producción, la trasformación y comercialización de alimentos procesados y perecederos. Los intrincados senderos recorridos por cada uno de los productos alimenticios que integran un plato de comida de nuestra dieta, nos remite a procesos regionales y globales que, en buena parte, condicionan los trayectos que los alimentos han recorrido antes de ser puestos en los estantes y servidos en la mesa. Dicho proceso de cultivo, traslado y trasformación, desde las superficies de producción hasta el consumo comprende el conjunto de actividades que conforman la economía agroalimentaria.

El enfoque agroalimentario es de ámbito nacional e internacional; ya que nos apoyamos en los convenios y acuerdos internacionales celebrados celebrados por la República Bolivariana de Venezuela con la república Popular China, y con Cuba, ello con la finalidad  de transferencia de tecnología y potenciar humano.

Para los finales de los años ochenta, el problema consistía en que no había suficiente dinero en la banca pública para los financiamiento de créditos agrícolas y  en la banca privada no había un mecanismo que les obligara al financiamiento; además, de la tradicional forma de financiar, la cual era a través de la hipoteca, dejando a merced de la banca el destino del productor, por muchos factores que podían incidir, entre estos: climatológicos, infraestructura, insolvencia por carencia de otros elementos que le permitieran aprovechar el crédito a la máxima expresión.

Las decisiones en el otorgamiento de préstamos, para la autora. POLA ORTIZ DE PAZ, participante del foro HACIA UNA EFICIENTE POLÍTICA DE FINANCIAMIENTO AGRÍCOLA EN VENEZUELA, año 1989 realizado en Acarigua Venezuela, no debían basarse en la garantía material ofrecida, sino en la solvencia de un plan de producción y de inversiones y en las condiciones personales de los peticionarios. Bajo condiciones normales, la recuperación de los créditos dependería de la capacidad de pago de los agricultores, determinada por los ingresos a percibirse de la explotación agrícola, así como, de su capacidad administrativa y de sus condiciones morales.

Entendido que, en realidad tanto para la banca pública como para la privada de aquel entonces, lo que más tenia peso e interesaba era la recuperación del capital objeto del crédito, más que el oportuno acompañamiento, seguimiento y otras políticas disfrazadas de sociales. 
Al igual es preciso señalar la falta de unidad entre productores, falta de acercamiento sincero de las políticas de estado, entre otras.  
Es por ello que se hace estrictamente necesario revisar los errores cometidos en el pasado tanto de gobiernos llamados de la cuarta república, así como también del gobierno actual, para que no se vuelvan a repetir en el presente promisorio; dicho esto, puesto que los gobiernos de turno, si bien es cierto que han hecho esfuerzos unos más que otros y otros muy poco por solventar el problema agroalimentario del país, el abastecimiento sin una buena política de producción; no es menos cierto que, interés caprichos, personales y mezquinos no han permitido enfocar el problema para tratar de darle solución; pero más aun pareciera ser que les intereso muy poco. En este momento de transformación y cambio que vive nuestro país Venezuela, es oportuno dar a conocer y a entender que nuestra sociedad venezolana, no puede, ni debe seguir sufriendo las consecuencias de unas políticas en esta materia mal aplicadas o negligentemente aplicadas, por no decir mal diseñadas o mal formuladas. Tal es el caso de los conteiner en puerto cabello en el cual para ese momento hubo pérdidas millonarias, entre estas la pérdida más importante y que se siente la pérdida de alimentos. Recientemente la pérdida o pudrición de pescados en san Cristóbal; estos dos hechos no aislado uno del otro, hay que revisarlos cuidadosamente; no solamente el gobierno nacional, estadal o municipal; sino también el pueblo organizado.
Tienen que crearse unos patrones que permita el estimulo del ciudadano común a apreciar lo que se cuenta y que se ha obtenido con grandes esfuerzos. Si se conto en un momento determinado con una corporación venezolana Agraria, es necesario revisar el fracaso de esta, evaluar su gestión en el tiempo que funciono y ahora que el país cuenta con una Corporación Venezolana de Alimentos, la cual funciona con una amplia red de abastos, supermercados, mercales y abastos bicentenarios, abastos Venezuela entre otros. Se hace imprescindible la supervisión, revisión, chequeo, monitoreo, evaluación y control por nombrar algunos de los controles que deben ser permanentemente y que no deben fallar. Es esta la solución a todo nuestro problema agroalimentario, por supuesto que no; pero sin duda alguna que estas medidas a las que podemos denominar la nueva planificación y políticas agrarias, contribuirán al mejoramiento de la calidad de vida y a la seguridad alimentaria del país. Es que acaso, esto sin ánimo de crear polémica a tantas personas pobres que les cuesta mucho, muchas veces parece un imposible poder acceder a la compra de estos alimentos como el pescado por los altos costos, a ellos les preocupa y les incomoda mucho más que al que si puede obtenerlo sin muchos contratiempos. Cuando los gobiernos oigan y presten atención al clamor de los más desposeídos, entonces reflexionaran y ese apresuramiento por gobernar, disminuirá su ritmo. Materia prima que produce el campesino o el productor del campo, el que de verdad lo hace, le cuesta mucho sudor. Paños de agua tibia, son aquellas pequeñas complacencias como le llaman algunos productores, la asistencia que de vez en cuando reciben del gobierno a través de alguna institución encargada de atender este sector. Seguridad agroalimentaria y queremos que el pequeño y mediano productor sea actor vivo de este modelo y proceso; entonces comencemos por revisar con lo que contamos. La política pública en materia agraria denominada Agropatria, su misión, visión,  revisemos: objeto, objetivos a lograr o a alcanzar, como ha sido su impacto en el campo; realmente está llenando las expectativas esta política agraria, para ser una gran cooperadora en la producción de materia prima y de esta manera bajen las importaciones de alimentos. La coyuntural Misión Agro Venezuela, dicho así, porque es bien sabido que las misiones son transitorias, una vez cumplidas las metas y llenas las expectativas propuestas, deben dar paso a nuevos planes y políticas gubernamentales; es suficiente la Misión Agro Venezuela, para atender la demanda de necesidades en el medio rural, ¡esto si estamos claros cual es su misión!


lunes, 3 de febrero de 2014

La soberanía alimentaria para garantizar el sagrado derecho a la alimentación de nuestro pueblo



Lunes, 03/02/2014

Estimada (os): 
Profesora y compañeros de la especialización.

Primero que nada, y antes de comenzar a realizar los aportes a este medio, creado con fines netamente académico, me excuso por no haber ingresado al blog en los días previos, el motivo fue haberme intervenido quirurgicamente y a la recuperación que estoy teniendo después del post-operatorio. Sin embargo gracias a dios ya comienzo a recuperarme y hasta donde pueda iré colgando información a la medida de mis posibilidades.

Revisada la actividad número uno, decidí tomar como punto el  siguiente:
Lograr la soberanía alimentaria para garantizar el sagrado derecho a la alimentación de nuestro pueblo.

Partiendo del hecho de que nuestra economía es originada por la renta petrolera, ya que nosotros tenemos un país hasta los momentos totalmente petrolero, hemos dejado a un lado la agrariedad permitiendo esto, no ser un Estado soberano en cuanto a la alimentación nos referimos, nuestros campos venezolanos han sido abandonados ya que no se ha realizado una planificación política seria para tratar de poner en producción los suelos rurales que tenemos a lo largo y ancho de nuestro territorio nacional, aunado a esto se nos presenta un fenómeno social que nos ha atacado no desde estos últimos tiempos sino desde la década de los sesenta y setenta, y que hoy en día se profundiza cada vez más, tal fenómeno  es el éxodo campesino. Nuestros campesinos que son la punta de lanza para el desarrollo agrario y lograr garantizar la soberanía alimentaria y con ello el sagrado derecho de nuestro pueblo a la alimentación, no se ven atraídos por desarrollar ciclos biológicos que den origen a los alimentos que abastecerían los anaqueles de los mercados, el motivo por lo general es no poder acceder a los créditos que se necesita y a la poca inversión técnico-social en el campo.

Ahora bien, para que esta realidad social cambie debemos paralelamente utilizar parte de nuestras riquezas producidas por la renta petrolera en la inversión del campo, dándole participación a nuestros campesinos, creando el sentido de pertenencia y formandolos desde el punto de vista técnico para el trabajo en el campo. asimismo, se debe crear una clasificación de las tierras por rubros, ademas de atender el campo y campesinos se debe tener una planificación como política publica nacional en el seguimiento y control de los recursos destinados al desarrollo productivo, pero no una asignación y seguimiento demagogico, sino un seguimiento que conlleve a Venezuela a ser una potencia productiva de alimentos, logrando de esta forma la soberanía alimentaria que garantizaría el sagrado derecho a la alimentación y transcender no solo de la renta petrolera sino también de la renta producto del desarrollo de los campos en producción plena, exportando los rubros alimenticios que queden producto del excedente que nosotros necesitamos para nuestro consumo interno.  




domingo, 2 de febrero de 2014

La soberanía alimentaria a mi criterio es la facultad de cada pueblo para definir sus propias políticas agrarias y alimentarias de acuerdo a objetivos de desarrollo sostenible y seguridad alimentaria.

Ello implica la protección del mercado domestico contra los productos excedentarios que se venden mas baratos en el mercado internacional, y contra la practica de Dumpling (venta por debajo de los costos de producción).

Los partidarios del concepto de soberanía alimentaria plantean un marco para la gobernanza de las políticas agrarias y alimentarias que incorporan una amplia serie de temas, tales como la reforma agraria, el control del territorio, los mercados locales, la biodiversidad y autonomía, y otros relacionados con la capacidad de producir alimentos localmente.
Ensayo Libre
Tema 1 Punto 3
Partiré del principio que la política agraria venezolana como antecedente estuvo enfocada especialmente a ejecutar reformas agrarias meramente administrativas, sobre tierras en su mayoría publicas, con algunas expropiaciones relevantes y ciertos logros en materia crediticia, de dotación, infraestructura rural, asistencia y extensión técnica, que propicio la consolidación y el arraigo del latifundio y de la agroindustria capitalista en Venezuela hasta nuestros días.

Tres presidentes electos durante el siglo XX (Medina, Gallegos y Chavez) que promulgaron leyes de corte socialista antilatifundio para reivindicar los derechos campesinos fueron derrocados mediante golpes de estados, alentados por la burguesía criolla, los grandes latifundistas y los intereses imperiales.

Y ya para concluir con la promulgación de la Constitución del año 1999 se le confirió a la lucha contra  el laifundio rango Constitucional. Materia que seria desarrollada en la ley de tierras y desarrollo agrario 2001; Ley de pesca y acuacultura (Latifundio de Mar); y la ley orgánica de seguridad y soberanía alimentaria, entre otras leyes sobre la materia. Cuya planificación y políticas vinculadas a la actividad agrícola en Venezuela van dirigidas a la erradicación del latifundio, ahora de rango constitucional, tiene su raíz ideológica en la doctrina clásica socialista sobre el dominio de los bienes de producción y las limitaciones a la propiedad privada adoptada a nuestro medio e idiosincrasia y sustentada en el ideario social y humanista de Simón Bolívar y Ezequiel Zamora. De manera que el hombre sea depositario no solo del dominio sobre los frutos de la tierra, sino del principal bien de producción como lo es la tierra.

sábado, 1 de febrero de 2014

Seguridad agroalimentaria


Considero relevantes estos papers para los temas que estamos estudiando

EL FINANCIAMIENTO DEL COMPONENTE PRIMARIO DEL SISTEMA AGROALIMENTARIO VENEZOLANO. LA VISIÓN DE LOS ACTORES PRIVADOS
http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S1316-03542010000100010&script=sci_arttext
 

LA INSEGURIDAD AGROALIMENTARIA DE VENEZUELA
http://www.tribunadelinvestigador.com/ediciones/2009/1-2/?i=art4